Acoso callejero y piropos abusivos: cuando el “halago” se convierte en violencia.




En las calles de Venezuela, muchas mujeres enfrentan diariamente una forma de violencia que ha sido históricamente normalizada: el acoso callejero disfrazado de “piropos”; frases como “mamacita”, “con ese cuerpo no se camina, se desfila” o “te acompaño donde quieras” , no son halagos, son expresiones invasivas, humillantes y violentas que vulneran el derecho de las mujeres a transitar libremente sin ser objeto de hostigamiento.

¿Qué dice la legislacion venezolana?

La Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia reconoce el acoso como una forma de violencia. En su artículo 19, define el acoso como:

“Toda conducta abusiva de naturaleza sexual, verbal o gestual, que genere un ambiente hostil, ofensivo o humillante para la mujer afectada”.

Esto incluye los piropos obscenos, comentarios sexuales no deseados, gestos lascivos y persecuciones en espacios públicos, aunque no siempre se denuncia, el acoso callejero puede ser tipificado como violencia simbólica, psicológica o sexual, dependiendo del caso.

¿Por qué es importante visibilizarlo?

Porque lo que no se nombra, no existe, el piropo abusivo no es cultura popular: es una forma de dominación, y cuando se tolera, se abre la puerta a otras violencias más graves. Señala la experta Magaly Vásquez,secretaria de la UCAB, primera mujer penalista en la Academia de Ciencias Políticas y Sociales “muchos casos de feminicidio obedecen a que estas manifestaciones ‘menos importantes’ no tuvieron intervención”.

 ¿Qué puede hacer una mujer víctima?

  1. Documentar el hecho: fecha, lugar, descripción del agresor y lo ocurrido.
  2. Buscar apoyo comunitario: redes de mujeres, defensorías comunales, organizaciones como VP Jurídico.
  3. Denunciar: ante el Ministerio Público, defensorías municipales o el SAREN si el acoso se repite o escala.
  4. Solicitar medidas de protección: si hay riesgo o reincidencia.

    Desde VP Jurídico, ¿cómo acompañamos?

  • Brindamos asesoría legal gratuita y confidencial.
  • Promovemos campañas de sensibilización en comunidades y redes.
  • Facilitamos el acceso a canales de denuncia y protección.
  • Co-creamos espacios seguros y pedagógicos para transformar la cultura del silencio.

El respeto no se pide, se exige. Y la calle también es nuestra. Cada vez que una mujer alza la voz contra el acoso, está sembrando justicia para todas. Desde VP Jurídico, creemos en una convivencia donde el cuerpo femenino no sea territorio de invasión, sino de dignidad.


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